jueves, 2 de abril de 2026

RESIDENCIAS PARA MAYORES

 

                 

        RESIDENCIAS   PARA   MAYORES

 

-------------Un buen ejemplo de la ineptitud de nuestra Diputación-----------------------

 

Balance de un año

Ha transcurrido un año ya de esta legislatura.

El resumen de lo hecho (perdón, de lo no hecho) para no aburrir lo vamos a centrar sólo en dos temas:

El 1º de una gravedad inaudita. Se trata de que en este año 2008 la inversión real en la provincia, en lo que depende de la Diputación va a ser un 16 % menor que en el 2007.

Y eso que estamos sacudidos por una crisis económica que tanto el PSOE-negándola- como el PP- tomándola como un juego político- la han dejado avanzar y en provincias a medio construir como la nuestra va a ser pero aún.

Y el 2º tema que exponemos para que ustedes juzguen cómo se gobierna en Zamora es el que sigue.

 

Población envejecida

Nuestros políticos, cuando no saben que decir y para aparentar que saben “hacer la O con un canuto” afirman muy serios eso de que la nuestra es una población envejecida.

Y ahí se acaba su inteligencia porque acto seguido no son consecuentes.

Dado que es  cierto-sin ser una tragedia-que un amplio % de los habitantes de la provincia son mayores parece lógico actuar para resolver los problemas que tienen esas personas, y sus parientes, es decir, casi todos.

Y sin embargo no se hace así.

 

Faltan residencias

Si un problema importante es que hay muchas personas mayores la construcción de residencias para ellas debería de ser una prioridad, y no lo es.

En consecuencia faltan plazas.

 

 

Residencias públicas y privadas

Privadas se han hecho bastantes porque son un negocio; sobre todo en los pueblos.

El suelo y la construcción son baratos y luego, con el mensaje de que es bueno que el anciano no se separe de su ambiente, quedan justificadas.

Sin embargo residencias públicas hay poquísimas y en los núcleos grandes la escasez es insultante, con lo que el anciano que ha vivido en ciudad no puede disfrutar de eso de que “es bueno que no se le saque de su ambiente” teniéndose que ir a alguna en un pueblo.

Es tal la diferencia entre residencias públicas y privadas que la Junta ha tenido que “concertar” plazas en las privadas para que a ellas puedan ir gentes que si no, no las podrían pagar.

 

El problema de la vivienda

Aún así, la falta de plazas para residencias en la provincia es escandalosa.

Repárese además que tener plazas de residencias públicas no sólo resuelve el problema de las personas mayores, sino que también arreglaría en gran medida el llamado problema de la vivienda.

En efecto, si un mayor pasa a una residencia el lugar donde vivía queda libre.

 

 

 

La inoperancia el PP de la Diputación

Ante este panorama nos encontramos con que la Diputación tiene una residencia para mayores en Toro con 144 plazas y 84 trabajadores.

Y sin embargo sólo tiene ocupadas 104 plazas. ¡Quedan 40 vacías!

Lo explican diciendo que están cambiando internos clásicos por residentes con problemas psicogeriátricos. (ahora hay 34 y 70 respectivamente)

Este tipo de enfermos  los tiene la Diputación por distintos hospitales pagando su instancia y pretende ahorrase ese dinero

  El problema surge cuando se ve que esa operación es muy lenta por razones lógicas dado que hay que comprobar exhaustivamente si el paciente está en condiciones de convivir en una residencia.

 

Velocidad: van a 5 por año

Consecuencia, la media de incorporaciones al año es de 5 ,mientras que los fallecimientos del total de internos es mayor que cinco, con lo que estamos ante una residencia que se va quedando vacía años tras año ya que no dejen entrar a residentes con problemas únicamente de edad.

 

Lo que usted no sabe

Actualmente cuando una persona va a ingresar en una Residencia pública o en una plaza concertada de una privada tiene que firmar un “contrato de pago” o algo así.

Consiste en lo siguiente: La residencia se queda con un % de lo que perciba el interno pudiendo el cliente quedarse con el resto para sus gastos.

Pero al tiempo la residencia va echando cuentas de lo que realmente cuesta la estancia del interno y así hasta que fallece.

Ejemplo, supongamos que el interno paga al mes 300 € y su coste real son 700 €, pues bien, los 400 € de diferencia se van anotando, de manera tal que si cuando fallece han pasado 100 meses, se deduce que el interno ha costado al Estado 100 por 400 , es decir 40.000 €.

 

La medida es justa

Llegados aquí se abre la herencia, y entonces, si el fallecido era pobre y no tenia para pagar lo que gastó no pasa nada, pero si su patrimonio lo permite, de la herencia se quitarán los 40.000 €-en le caso del ejemplo- o la parte que corresponda.

Esta ley permite recaudar fondos de quienes tienen a favor de quienes no tienen y así poder crear más residencias públicas, pero ¿por qué entonces no se hacen?.

 

El nefasto ejemplo de la de Toro

Y qué vemos que hace el PP en esta residencia. Dos barbaridades, una la de dejar sin cubrir unas 35 plazas tan necesarias, y otra dejar por tanto de recaudar un dinero que permitiría seguir haciendo y mejorando la oferta de servicios públicos.

Sin embrago, así el PP favorece a las residencias privadas doblemente, dejándoles mayor numero clientes para ellas y lo que ellos generarían en euros.

 

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